La tormenta tropical Boris ingresó a territorio mexicano en la región entre los estados de Guerrero y Oaxaca, con vientos que alcanzaron las 45 millas por hora. La presencia de este fenómeno meteorológico ha llevado a las autoridades a activar un plan de emergencia para hacer frente a las lluvias previstas en la costa del Pacífico.
El gobierno federal implementó medidas preventivas para mitigar posibles efectos adversos, incluyendo la movilización de recursos y la vigilancia en las zonas más vulnerables. La trayectoria errática de Boris generó cierta incertidumbre en el puerto de Acapulco, aunque las autoridades locales no han reportado daños materiales de gravedad ni víctimas hasta el momento.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución de la tormenta y mantienen la alerta en las áreas afectadas. Se recomienda a la población seguir las indicaciones oficiales y tomar precauciones ante posibles lluvias intensas y vientos fuertes en la región.
Hasta ahora, Boris ha sido clasificada como una tormenta tropical, y las autoridades mexicanas mantienen la vigilancia para responder a cualquier cambio en su trayectoria o intensidad. La región del Pacífico mexicano permanece en alerta ante la posible continuación de lluvias y condiciones meteorológicas adversas.