Un juez federal en Estados Unidos dictaminó que la tarifa de 100 mil dólares impuesta por el gobierno para las visas H-1B no puede aplicarse, ya que concluyó que no existía la autoridad legal para su imposición. La medida, implementada durante la administración anterior, buscaba reducir la contratación de trabajadores extranjeros en sectores como tecnología, ingeniería, hospitales, universidades y centros de investigación.

Las visas H-1B están destinadas a profesionales extranjeros con alta preparación académica o técnica, y son una vía importante para la contratación de talento internacional en Estados Unidos. La tarifa adicional buscaba, según el gobierno, financiar programas relacionados con la protección de los trabajadores y la seguridad en el proceso de inmigración.

Tras la decisión judicial, la Casa Blanca anunció que apelará la resolución, y el caso podría llegar a la Corte Suprema del país. La disputa refleja las tensiones en torno a las políticas migratorias y las medidas económicas relacionadas con la contratación de trabajadores extranjeros.

Por ahora, la tarifa de 100 mil dólares queda sin efecto, permitiendo que las solicitudes de visas H-1B continúen sin ese costo adicional, al menos hasta que se resuelva la apelación y el posible fallo en instancias superiores.